Druckschrift 
Sindicalismo latinoamericano y política de género
Entstehung
Einzelbild herunterladen
 

participación más igualitaria entre los sexos, todavía falta para que el sindicalismo esté im­pregnado definitivamente de la convicción de que la democracia de género debe ser uno de sus principios fundamentales. Tal convenci­miento se traduciría en la incorporación plena de las mujeres y la concreción de la represen­tación equitativa de ambos sexos en todos los niveles de la vida sindical sin más vacilaciones y demoras. En cuanto a la integración de la perspectiva de género como uno de los ejes definidores de la política sindicalla transversalidad de géne­ro, es un camino que se empezó a transitar pero que está demasiado lejos de su final. En muchos casos falta suficiente voluntad política de los comités directivos para encarar el desa­fío. Faltaría también que sobre todo los dirigen­tes(los hombres son mayoría en los comités directivos, y en definitiva tienen más poder que las mujeres en el sindicalismo) se dispusiesen a entender de qué se trata la estrategia y empe­zasen a tomarla como un asunto político. Aun en las organizaciones sindicales con políticas de género más desarrolladas hay fuerte des­consideración por los temas planteados por las mujeres, una persistente resistencia a creer que puedan ser de importancia estratégica. ¿Qué perspectivas se vislumbran? Por su carácter de confederación, la csa tie­ne un rol estratégico en el fortalecimiento de la política sindical de género en el continente. Como quedó demostrado a lo largo de este trabajo, las resoluciones de la Confederación son un referente fundamental en cuanto a los principios y las directrices que deben orientar la construcción de tal política. El secretario general, Víctor Báez, afirma que la tarea de la organización es«construir un marco común», ya que hay diferentes niveles de comprensión del tema género entre las afiliadas. 81 La Confederación anuncia un proyecto de au­torreforma del movimiento sindical a partir de 2009 que tiene un punto de partida favorable desde las resoluciones mismas del congreso fundador de la organización: «Se requiere una revisión de las estructuras para que se adecuen a los principios y a los objetivos de la lucha[]. Toda exclusión y discrimina­ción deben ser eliminadas[]. La autorrefor­ma sindical debe permitir que los problemas e intereses de los nuevos sectores sean temas de interés sindical, y en especial[] debe posibili­tar la inclusión de los nuevos sujetos en la orga­nización sindical». 82 Refiriéndose a estos nuevos sujetos, el secre­tario general de la csa afirma:«Debemos in­cluir más jóvenes, más mujeres, más sectores no tradicionales del sindicalismo». 83 Aun como parte del proyecto de autorreforma sindical, el programa de acción de la csa hace la crítica y postula la superación de prácticas nocivas para la democratización y mayor repre­sentatividad del sindicalismo, que se reprodu­cen en su ámbito interno, como«caciquismo y cupularización, verticalismo y autoritarismo, burocratización, ausencia de autonomía po­lítica, conflictos intersectoriales, divisiones y corrupción sindical». 84 Aunque a primera vista pudiera parecer que no hay relación de tales características con la perspectiva de género que este texto aborda, es justamente lo con­trario, ya que las prácticas descritas, por ser antidemocráticas y excluyentes, bloquean la construcción de la igualdad de género(entre otras igualdades); predominan en ambientes de mayoría masculina no por ser resultantes de una supuesta naturaleza masculina, sino 81 Entrevista concedida para este trabajo(18/11/08). 82 Programa de Acción de la csa . http://www.cioslorit.net/arquivo_up/Programa_Acao_CSA.pdf(fecha de consulta: 11/10/08). 83«Nasce um novo gigante sindical». Entrevista a Dick Emanuelsson. www.ciosl.orit.net/portugues/noticia1.asp?id=1225, 25/3/08(fecha de consulta: 10/1/09). 84 Programa de acción de la csa . http://www.cioslorit.net/arquivo_up/Programa_Acao_CSA.pdf(fecha de consulta: 11/10/08). 49